Quiero que me retengan más

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Uno de sus empleados le ha solicitado que de aquí a final de año le practique una retención de IRPF superior. Vea si su empresa está obligada a aceptar y cómo debe actuar en estos casos…

Retención. Su empleado ha hecho sus cálculos y, para que la declaración de la renta del año próximo no le salga a pagar, quiere que le practique una retención superior a la que le corresponde. ¡Atención!  ¿Está su empresa obligada a hacerlo?

Retención superior

Solicitud lícita. La petición de su empleado es totalmente lícita, ya que los trabajadores tienen derecho a solicitar que se les aplique una retención superior a la que les corresponde. Apunte.  Dicha solicitud debe hacerse por escrito; y si su empresa la recibe con al menos cinco días de antelación a la fecha de confección de las nóminas, quedará obligada a aplicar el nuevo tipo de retención a partir de la siguiente nómina.

Sin límite temporal. En todo caso, advierta a su empleado de que el nuevo tipo de retención se le aplicará hasta final de año (incluso en los años siguientes) mientras no renuncie por escrito , salvo que se le deba aplicar un tipo superior al solicitado (porque, por ejemplo, se incrementa su salario).

Ejemplo. A mediados de septiembre su empleado solicita por escrito que se le aplique un tipo de retención superior al que le corresponde, y su empresa lo empieza a aplicar en la nómina de ese mismo mes. Apunte.  Si ese empleado tiene un hijo en el mes de noviembre y le pide que le aplique el tipo que le corresponde (que será inferior al que solicitó en septiembre), su empresa sólo deberá atender esta última solicitud a partir de la nómina del mes de enero de 2018.

No lo atienda. En cambio, si su empleado le pide que le aplique una retención inferior a la que le corresponde, no lo haga. ¡Atención!  Esta solicitud no es válida; y si su empresa la atendiese, Hacienda le reclamaría a usted las retenciones dejadas de practicar, e incluso podría sancionarle.

Regularización de retenciones

Variaciones. Por otro lado, recuerde que si las condiciones del empleado varían durante el año, deberá regularizar el tipo de retención:

  • Si se produce una variación en los ingresos que se tuvieron en cuenta para calcular la retención inicial (por ejemplo, porque el afectado pasa de temporal a indefinido, o porque se le aumenta el sueldo), la empresa deberá efectuar la regularización, sin más.
  • En cambio, si la modificación procede de circunstancias no necesariamente conocidas por la empresa (por ejemplo, por el nacimiento de un hijo, o porque el cónyuge del empleado ha empezado a percibir ingresos), el empleado deberá comunicar expresamente el cambio para que se le modifique el tipo de retención.

Aplicación. El nuevo tipo de retención se aplicará desde el mes en el que se produzca o se comunique la variación (o desde el mes siguiente, si la empresa la ha conocido con menos de cinco días de antelación a la confección de la nómina correspondiente). No obstante, la empresa puede simplificar este trabajo administrativo y optar por efectuar las regularizaciones en abril, julio y octubre, respecto de las variaciones producidas en el trimestre anterior. ¡Atención!  En cualquier caso, las variaciones de octubre, noviembre o diciembre deben regularizarse necesariamente en la siguiente nómina.

Si un empleado solicita que se le aplique un tipo de retención de IRPF superior al que le corresponde, su empresa debe atender la solicitud y mantener el nuevo tipo de retención como mínimo hasta final de año.

Fuente: Lefebvre – El Derecho, S.A.

Publicado en: Laboral